Las universidades europeas como centros de innovación regional

Las universidades europeas son instrumentos a nivel regional. Facilitan conexiones entre investigaciones, innovación, enseñamiento y aprendizaje. Es por eso que los expertos en educación las consideran responsables para actuar como centros de innovación regional y desarrollo económico.

Europa tiene una política centrada en la calidad, importancia, impacto y capacidad de respuesta de las universidades. Con ella, pretende modernizar la educación superior y potenciar la innovación y espíritu emprendedor.

Retos y desarrollo

La Comisión Europea ha pedido a ciertas regiones y países de desarrollar estrategias especializadas, y demostrar con ello su elegibilidad en la candidatura para una gran financiación por parte del gobierno en el desarrollo regional. La iniciativa alienta asociaciones locales entre industrias y universidades.

La Asociación Europea de Instituciones en Educación Superior (EURASHE) es la asociación encargada de promover la agenda regional. Aun así, algunas instituciones más tradicionales aún tienen que ser integradas en un sistema educacional más amplio.

La mayoría de universidades europeas tienen sus funciones básicas afectadas por los ránquines, evaluaciones y acreditaciones. A causa de eso, se centran en los resultados académicos de sus alumnos y no en como la misma universidad y sus estudiantes se integran con el resto de la sociedad. Algunos proyectos más recientes han creado una acreditación separada del resto que nombra a las universidades más involucradas a nivel regional. Las universidades con más espíritu emprendedor, por lo tanto, son las más premiadas y bien puntuadas.

Revisión de ciudades y regiones

Más de 35 universidades alrededor del mundo han sido estudiadas dentro de su contexto regional y sobre sus roles como instituciones de educación superior. El estudio se ha centrado en temas como las capacidades educacionales, la involucración culturar, social y medio-ambiental y las investigaciones y el desarrollo e innovación.

La mayoría de universidades actualmente están experimentando un decline en financiación pública. Eso significa que no son capaces de servir los mercados y áreas de interés tradicionales. Aun así, las universidades no están diseñadas para centrarse e investigar e innovar para colaboradores de empresas. La OECD revisa las respuestas de las universidades a las necesidades de la industria local y la sociedad. Toman nota, así, de elementos como problemas sociales y medio-ambientales.

Algunos ejemplos

Identificamos universidades de distinto tamaño, contexto, y capacidades de innovación y espíritu emprendedor. Son instituciones que cooperan con la industria de cerca. Así, responden a varias imperativas de forma positiva y producen estudiantes con bajos índices de fracaso escolar. Éstos tienen altas posibilidades de encontrar trabajo, y en buenas posiciones, una vez han terminado la carrera.

Tenemos el ejemplo de la Universidad española de Mondragón, fundada en 2009. Ésta es una universidad cooperativa. Sus trabajadores tienen un interés financiero en la institución, lo que ayuda a la innovación y al espíritu emprendedor de la institución. Éstos están impresos en cada pequeño acto de la universidad.

Con ese ejemplo, los expertos han hablado de la necesidad de una participación conjunta entre las universidades y la sociedad. Afirman que las universidades deben comprometerse a desarrollar y apoyar la región en la que están localizadas, identificar sus lazos, analizar su potencial y desarrollar un sistema de observaciones continuo. Es necesario evaluar, proponer objetivos y mejorar el entorno a nivel regional des de las mismas universidades.

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